Las similitudes de las semillas del copoazú con las del cacao han llevado a chocolateros a experimentar con ellas para hacer tabletas y bombones con su característico sabor.
El chocoazú se produce con la semilla del copoazú, que científicamente se denomina Theobroma grandiflorum. Y sí, es familia del Theobroma cacao, el mismo fruto con el que hacemos chocolate.
Su sabor es bastante parecido al del chocolate, aunque se diferencia de este por su fuerte presencia a sabores frutales como el de la piña, pera, cambur, guanábana y tamarindo.
Expertos chocolateros también han encontrado en el chocoazú sabores como el de la madera característicos de un buen ron o whisky, además de un agradable amargor.
Fruto del Amazonas
El copoazú es un fruto típico del Amazonas, su aspecto exterior es muy parecido al níspero pero de un gran tamaño, una mazorca peludita de color café.
Y por dentro sorprende por la cantidad de mucílago color blanco que cubre sus semillas, que son más grandes que las del cacao.
Se da tanto en la Amazonía de Venezuela como en la de Brasil, Colombia, Perú y Bolivia.
Su abundante mucílago lo hace atractivo para la elaboración de jugos, helados, mermeladas y confiterías, pero sus leves similitudes con el cacao han llevado a expertos chocolateros a experimentar con él para hacer chocoazú, que le llaman así para no confundirlo con el chocolate.
Chocolate de copoazú
El proceso de elaboración del chocoazú es parecido al del chocolate: se fermenta su semilla, se pone a secar, a tostar, y con ella se hace una pasta, aunque hay que aclarar que ambas semillas tienen sus diferencias que hacen que el proceso y el producto final no sean exactamente iguales.
En Puerto Ayacucho, estado Amazonas, se encuentra la escuela de chocolate Chejerú, un espacio de formación y de difusión de conocimientos en el que el copoazú es una de sus principales materias primas.
Este lugar es parte de un proyecto apoyado por Fundacite, y en sus aulas han pasado decenas de niños, jóvenes y nuevos emprendedores del chocolate y chocoazú.
Desde su nueva residencia en Colombia, la investigadora venezolana Mileidys Nieves desarrolló una tableta de chocoazú venezolano con los estándares mínimos del chocolate de calidad que presentó en una feria de esta nación hermana.
Su aventura comenzó tras una invitación de parte de la chocolatera de la etnia Beré del estado amazonas Kenia Martínez para experimentar con el copoazú que se produce en esas tierras.
Durante esta investigación gastronómica Nieves debió ajustar tiempos de fermentación, secado y tostado por las diferencias de las semillas de este fruto con las del cacao, logrando una tableta bastante aceptable pero que sin duda -señaló- puede mejorar con la práctica de nuevos procesos.
En tanto que la casa de chocolate rusa Amazing Cacao encontró en el copoazú hace ya un tiempo un nuevo mercado.
En 2019 creó una tableta de chocoazú 77% copoazú de Perú que obtuvo cuatro premios de los International Chocolate Awards.
En su cuenta de Instagram exhibe otra tableta de chocoazú 80% copoazú endulzada con lucuma y mesquita, ingredientes típicos de Perú.
