Es un subproducto del cacao que se obtiene del mucílago, esa pulpa color blanca que cubre la semilla con la que se hace el chocolate.
Poco conocido, con el cacao también se puede hacer otro producto, una miel que se obtiene de esa sustancia mucilaginosa que recubre a las semillas del cacao y que forma parte del proceso de fermentación para la producción de chocolate.
El sabor que desprende el mucílago de cacao es entre dulce y ácido, y en su estado natural, previo a la fermentación, desprende un gusto muy parecido al de la guanábana.
¿Miel de cacao?
Son pocas las marcas artesanales que se han aventurado a elaborar la miel de cacao, otro innovador subproducto del cacao. Y es que el proceso de recolección del mucílago debe ser inmediato y la calidad de la variedad del cacao es fundamental para obtener los mejores tonos y sabores.
¿Cómo se obtiene?
El mucílago del cacao se somete a altas temperaturas para reducir sus líquidos y así lograr que los azúcares presentes tomen esa consistencia almibarada como la de la miel. Su sabor es afrutado, con notas ácidas y dulces, y puede ser usado tanto en platos dulces como salados.
¿Dónde se consigue?
Son pocas las marcas artesanales que hoy tienen este producto, pero en una búsqueda por las redes sociales, encontramos la miel de cacao en Estados Unidos, Perú y Ecuador.
La marca peruana Gibbs, ganadora en la competencia internacional Chocolate Awards tiene su propia presentación.
Así como la marca estadunidense Mindo, cuya versión la promociona como una deliciosa opción para acompañar platos salados.
En tanto que la marca ecuatoriana La Quinta la recomienda para endulzar bebidas o aderezar ensaladas.
Mientas que la marca peruana Mito la describe como un viaje experimental de frutas frescas.
