Es un recorrido de una hora por una plantación de unos 2 mil árboles, en donde un guía explica todo el proceso del cultivo de este fruto y su transformación al chocolate en este lugar.
Desafiando las condiciones climáticas del sureste del Área Metropolitana de Caracas, una zona montañosa de bosques húmedos y nublados perteneciente al municipio Baruta, el fundador de la marca de chocolate Río Cacao, Gonzalo Denis, tiene más de seis años cultivando en un terreno de una elegante quinta que sirve para la realización de eventos sociales privados, cerca de 2 mil árboles de cacao.
Esta plantación es un proyecto que Denis se trazó posterior a la creación de su empresa de chocolate bean to bar, aprovechando las más de 20 hectáreas de tierras fértiles que hacen vida alrededor de Casa Samambaya, una antigua residencia familiar construida a mediados del siglo XX por su padre, el arquitecto Iván Denis, y declarada patrimonio arquitectónico por el municipio Baruta en 2013.



Muchos de estos árboles de cacao, que en este 2025 cumplen seis años de edad, se mantienen con el esfuerzo, tiempo y dedicación de su dueño, personal de la quinta y conocimientos del equipo de agrónomos especialistas en este fruto. En 2024 dieron su primera cosecha, y con ansias esperan la segunda para comienzos de 2026.
Jorge Díaz, responsable de la plantación, contó al equipo de UN24 que este proyecto de cultivo de cacao comenzó en 2017, con la idea de que Río Cacao produjera su propia materia prima para la elaboración de chocolate.
El primer paso fue realizar un estudio del suelo: “El terreno de Samambaya no es cacaotero. El cacao original nace en la cuenca del río Amazonas, que tiene unas condiciones de suelo, humedad y temperatura que no son las de Samambaya, que se encuentra a casi 1.300 metros sobre el nivel del mar”, explicó Díaz.
Es por ello que asesorados por especialistas proceden a adaptar este terreno a las condiciones necesarias para que crezca una mata de cacao, sembrando plantas que forman parte de su ecosistema como las de cambur y plátano, de Gallito y de Riqui Riqui. También debieron incorporar grandes árboles como el de Bucare por la necesidad que tiene el cacaotero de recibir de forma permanente sombra.
Aunado a la siembra de plantas, introdujeron a este bosque el polinizador de la flor del cacao, unos pequeños insectos de diferentes especies que sin ellos no se produce la maraca de cacao. En 2019 arrancan con la primera ronda de siembra con unas 1.600 plántulas traídas de la Península de Paria, en el estado Sucre.

La Ruta del Cacao de Caracas
Tal cual como si estuviéramos en uno de los recorridos que ofrecen en esta única Ruta del Cacao que existe en Caracas, Díaz nos llevó hasta la plantación, que para llegar hay que caminar por un terreno en forma de pendiente, y nos dio una explicación sobre todo el trabajo que hay alrededor de este cultivo.
Frente a nosotros tomó dos mazorcas de cacao con características levemente distintas entre sí, una se acercaba más al tipo criollo y otro al forastero, y las abrió con ayuda de un machete para darnos de probar de su mucílago y mostrar las diferencias entre sus semillas.
Aclaró que la semilla de un criollo tiende a ser rosada o blanca, mientras que la del forastero se acerca al púrpura.
También nos explicó que dependiendo de la cantidad de mucílago, el tiempo de fermentación de la semilla del cacao puede durar más o menos días.




En cuanto a las variedades de cacao que se encuentran en la plantación, explicó Díaz que en todos estos años han experimentado con diferentes genéticas, y que las que más se han adaptado al terreno han sido Guasare y Ocumare 61, dos cacaos de tipo criollo. Resaltó que la Agua Fría, traída de la finca en Sucre del productor Calixto López, no resiste este ecosistema.
Este paseo tiene una duración de una hora, y además de mostrarse y exponerse las características de estas plantas, su flor y frutos, se explica cómo de una semilla de cacao sale una tableta de chocolate.

Del grano al chocolate
Como parte de la plantación, en Casa Samambaya también fue acondicionado un espacio para fermentar y secar cacao, esto para hacer pequeñas pruebas de pastas de cacao en este lugar, aunque el chocolate con el que trabaja Río Cacao proviene de su laboratorio de Río Caribe, en donde procesan granos seleccionados de diferentes fincas de la Península de Paria.
“Nuestra fórmula en Río Cacao es 75% cacao y 25% de azúcar”, indicó Gonzalo Denis al tiempo que nos mostraba un paquete de 5 kilos 200 gramos de chocolate procedente de Río Caribe, con la identificación de origen del cacao: el nombre del productor, fecha de procesamiento, peso y número de lote.
“Este chocolate no está temperado. Se pueden ver las partes sólidas de la manteca de cacao. Están separas el licor de cacao y la manteca. Temperar es unificar ambos subproductos del grano del cacao”, explicó Denis y agregó que es aquí en el laboratorio de chocolate de Casa Samambaya que se lleva a cabo la fase final del chocolate Río Cacao: luego de temperarse, proceso que hace que tableta final tenga quiebre, uniformidad y brillo, se lleva a los moldes y se empaca.
“Este chocolate es el que llamamos el bean to bar, que es de la semilla a la barra. Un método, una filosofía, que es solo cacao y azúcar. No se le agrega ningún otro ingrediente ni conservante”, precisó.



Los chocolates de Río Cacao
La chocolatier de Río Cacao es Niyubi Alfonzo, responsable de que esa mezcla de cacao y azúcar que traen de Río Caribe se transforme en, como ella misma describe, unas joyas. Y como autora principal de estas tabletas, quien más que ella para mostrarnos, previo a una cata improvisada con dos de sus chocolates bean to bar, su catálogo de chocolates.
“Nosotros tenemos seis bean to bar, que son chocolates que elaboramos desde la semilla del cacao. Importante aclarar que los dos únicos ingredientes que usamos son cacao y azúcar. No se le agrega ningún otro ingrediente. Son chocolates de alta pureza”, subrayó Alfonzo y, posteriormente comenzó exponer a cada una de estas tabletas:
“Tenemos nuestra barra origen, que es solo cacao y azúcar; la tableta con sal, a la que le agregamos granos de este resaltador de sabor por encima; con nibs, que es cacao tostado troceado en pequeños tamaños, y que su incorporación a la tableta le da mayor sabor a cacao; la barra con café, que se lo incorporamos colado para que se sienta más sedosidad en boca; la de semilla de sarrapia, que la introducimos abierta longitudinalmente a la masa de chocolate por varios días para que absorba su esencia; y la de naranja-mandarina, a la que le incrustamos la piel de ambas frutas deshidratadas y pulverizadas para que el chocolate adhiera el sabor”.
Finalmente, Alfonzo nos habló de su nuevo producto de Río Cacao: el Pariaonone, que es un chocolate con leche con incrustaciones de turrón, caramelo, merey, sal y naranja; y que puede ser objeto de una versión del tradicional juego pares o nones.
