Sus autores, chefs pasteleros de exclusivas casas parisinas, se inspiraron tanto en la naturaleza como en joyas arquitectónicas como la Catedral de Notre Dame.
Estamos a pocos días de la Semana Santa, y de una de las celebraciones en las que el chocolate se vuelve uno de los protagonistas: la Pascua. Y para festejarla, chocolateros de todas partes del mundo comienzan a mostrar sus creaciones de este 2025.
Desde los huevitos más económicos, que se encuentran por el orden de los 2 dólares, para quien así lo desee se una a esta celebración, hasta obras de arte que solo se consiguen en exclusivas casas chocolateras que pueden rondar hasta los 120 euros por la calidad del chocolate y el trabajo artesanal.
En una búsqueda para conocer un poco más de esos exclusivos huevos de pascua a los que muy pocos seguro accederán, encontramos unos en Francia que te dejarán literalmente con la boca abierta.



Unos de ellos son los inspirados en la Catedral de Notre Dame, en homenaje a su esperada reapertura, que fueron creados por el chef pastelero Fabien Emery.
Es una colección de tres suntuosos huevos de pascuas hechos con el mejor chocolate del mundo, y que reflejan parte de la arquitectura de esta joya arquitectónica parisina.
Otras bellezas de huevos de pascua que encontramos en París han sido los elaborados por la Bombonería Alleéno y Rivoire.
Esta colección está inspirada en la selva ecuatoriana y es todo un lujo sensorial. En este video publicado en Instagram se puede ver parte de esta creación.
Así, encontramos otro exquisito diseño de huevo de pascua creado por el pastelero Michael Bartocetti, quien transformó a este tradicional emblema de la Pascua en una flor para así anunciar la llegada de la primavera.
Y en esta misma línea primaveral, encontramos la creación del pastelero Maxence Barbot, quien se inspiró en el despertar de la naturaleza.
En sus palabras explicó que este huevo de pascua captura la poesía de la renovación y la dulzura de los primeros momentos de la primavera.
El intercambio de huevos de Pascua de chocolate es una costumbre muy extendida en países de Europa y América. Su origen, por la Edad Media, está relacionado con la Cuaresma.
Los primeros huevos de chocolate comenzaron a elaborarse en el siglo XIX en Alemania y Francia, pero estos eran amargos y duros para comer porque no eran huecos.
Y no fue si no hasta finales de ese siglo que en el Reino Unido aparece el primero hecho con moldes especiales para hacerlos huecos y poderlos rellenar.
La chocolatera británica Fry, creadora de la primera barra de chocolate en el mundo, fue también la pionera en la elaboración del primer huevo de chocolate para Pascua como lo conocemos en la actualidad en 1873.
