En Venezuela se tomó chocolate para taza La India por más de 100 años

Chocolate para taza La India

Esta marca de chocolate de capital venezolano, fundada en 1861 por inmigrantes suizos, desapareció del mercado nacional al poco tiempo de ser adquirida, en la década del noventa, por la multinacional colombiana Colombina.

Por décadas, el chocolate para taza que se tomaba en Venezuela era de la fábrica de Chocolate La India, considerada por más de un siglo uno de los mejores del país y el mundo. Su receta era suiza y su ingrediente principal: el cacao venezolano.

Fundada en 1861 por los hermanos suizos Fullié, esta planta de chocolate que tuvo varias sedes en Caracas contó desde sus comienzos con modernas máquinas que le daban al chocolate una consistencia más fina y mejor sabor, sustituyendo con su presencia la forma tradicional como se presentaba el chocolate, en bola hecho de cacao molido grueso.

Fueron varios los premios nacionales e internacionales que Chocolate La India, que también exportaba sus productos, obtuvo por años.

Publicidad de la avena-cacao de La India.

Avena-Cacao Fosfatada La India, una mezcla de avena con cacao de Chuao y Ocumare, fue uno de sus productos estrellas, así como la Phosphatine Fullié, un alimento elaborado para enfermos y niños.

En 1913 suma a su línea de producción bombones que bautizaron Duncan, cacao y chocolate en polvo soluble, el cual recomendaban “para todas las personas débiles de estómago y las que debido a la grasa que contienen, no pueden digerir el chocolate en tablas”.

Publicidad de los bombones Duncan.

Otro atractivo de esta fábrica de los hermanos Fullié es que poseía una cafetería en Caracas, situada entre las esquinas De Gradilla a Sociedad, y un salón de Señoras, en la que se tomaba chocolate caliente en taza preparado con la receta suiza y francesa.

Salón de Señoras de la fábrica Chocolate La India.

Chocolate La India cambia de dueños

Al fallecer en 1913 uno de los hermanos Fullié, y al verse obligado el otro a salir de Venezuela por razones médicas, decide, después de medio siglo de tradición chocolatera en el país, vender la fábrica a un grupo de empresarios caraqueños.

Esta es adquirida por Julio Blanco Ustáriz, Lewis J. Proctor, L. Pérez Díaz, Rafael Max Valladares, Alfredo y Oscar A. Machado, quienes mantienen el nombre de la compañía Fullié, y la marca La India.

En 1918 estos nuevos inversionistas adquieren un terreno en Santa Rosalía, Caracas, entre las esquinas de Rosario a San Roque, donde instalan la fábrica de chocolate, la cual, ocho años después modernizan con la compra de nueva maquinaria, con la que elaboran chocolate fondant y con leche.

A mediados del siglo XX, Chocolate La India se muda a la calle Colombia de Catia, y en la década del ochenta es adquirida por la familia Mayoral e incorporada al Grupo Fiesta.

Con el tiempo, son otros los productos que Chocolate La India saca al mercado, entre ellos, los Dandy, grageas de chocolate cubiertas con caramelos de sabores que aún se ofrecen a la venta en el mercado venezolano con el sello de Colombina, y los Taquitos, que solo recordarán las generaciones de venezolanos con más edad.

Los Taquitos de La India son recordados por pocos venezolanos.

Colombina compra Chocolate La India

A finales de mayo de 1995, tras un año de negociaciones secretas, Colombina obtiene el 100% de las acciones del grupo venezolano Fiesta, en una operación que se firmó en Panamá a través de la intermediaria Baninsa.

El Grupo Fiesta fue una empresa familiar establecida en 1955 por los Mayoral, cuya primera manufacturera de confites y caramelos fue establecida en Puerto Rico para exportar a Venezuela.

Al momento de la venta, el grupo contaba con tres empresas: Chocolate La India, con sede en Catia, Caramelos Fiesta y Distribuidora Cadupaca, con 20 almacenes en Venezuela.

La integración de Chocolate La India en la multinacional colombiana representó al poco tiempo el fin de una de las primera fábricas de chocolate instaladas en el país.

El grupo Colombina no se interesó en su permanencia y, al contrario, decidió cerrarla para quedarse con el mercado de confites que había ganado en el país.

La primera sede de la fábrica Chocolate La India quedaba en caño Amarillo.

La primera sede de la fábrica La India en Caño Amarillo, situada en un edificio situado en la avenida principal de Caño Amarillo, alberga en la actualidad una tipografía y forma parte del Núcleo de Desarrollo Endógeno Eje Turístico El Calvario. Es considerado un patrimonio inmueble.

  • Este texto se elaboró con información de los libros Las empresas multinacionales latinoamericanas, el caso de la inversión colombiana directa en Ecuador, México, Perú y Venezuela, de Andrés Franco y Philippe De Lombaerde (año 2000); La Industrialización Pionera en Venezuela: 1820-1936, de Gerardo Lucas, 1998 UCAB; y del libro Geohistoria de la sensibilidad en Venezuela. Tomos 1 y 2 de Pedro Cunill Grau. Fundación Empresas Polar

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