Investigadores de una universidad peruana analizaron esta variedad que se produce en la región de Amazonas, situada al norte de Perú.
Un estudio de ADN a la estructura de las células de la variedad de cacaos criollos de la región de Amazonas en Perú sugeriría que esta especie, con la que se hace unos de los mejores chocolates del mundo, podría tener unos 7.5 millones de años.
También arrojó la probabilidad de que sus poblaciones se diversificaran durante el Plioceno, que es una división de la escala del tiempo geológico que se extiende desde hace unos 5 millones de años hasta los 2,5 millones de años aproximadamente; o el Mioceno, que es una época geológica que se extendió desde hace 23 millones de años hasta hace 5,332 millones de años.
Este hallazgo, realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza, en Perú, y publicado esta semana por la revista Plos One, se obtuvo a través de una aplicación innovadora de tecnologías de secuenciación a gran escala en Perú, que ayuda en la identificación y análisis de genes plastídicos de este importante cultivo en la región Amazonas.
El cacao criollo producido en Amazonas tiene una variedad de treinta especies de árboles con distinta peculiaridad de tamaño.
En general se caracteriza por su mazorca ovalada carnosa, purpúrea, amarilla, punteaguda y con camellones longitudinales; con un aproximado de entre 30 y 40 semillas que contienen aceite esencial que le brinda el componente aromático característico.
10 millones de años
En 2015, un estudio de la Universidad del Rosario, en Colombia, había arrojado que el cacaotero tendría una antigüedad de 10 millones de años, destacando haber tenido tiempo suficiente para diversificarse genéticamente.
“Después de diez millones de años de evolución no sería extraño encontrarnos con una gran biodiversidad en las especies, algunas de las cuales podrían tener nuevos sabores, o ser resistentes a enfermedades. Estas variedades pueden contribuir a mejorar la industria del chocolate”, indicó James Richardson, investigador del Real Jardín Botánico de Edimburgo (Reino Unido) y el autor principal de este estudio.
Los autores de esta investigación, publicada en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, señalan que el inicio de la evolución del cacaotero se remonta a una época en la que los Andes no estaban totalmente elevados, lo que explica la presencia de la planta en ambos lados de la cordillera montañosa.
