Esta tradición convertida en comercial tiene un origen religioso que solo los creyentes practicaban.
Antes de regalar huevos de chocolate el Domingo de Pascua, existió en la Edad Media una tradición de cocinar los huevos de gallinas y patos durante la Cuaresma, para conservarlos durante esos 46 días en los que no se podían comer por ser considerados carne.
Las gallinas y patos seguían poniendo huevos, y para evitar perderlos, se cocían y posteriormente a alguien se le ocurrió decorar para regalar a los niños el Domingo de Pascua, día que terminaba la Cuaresma.
Pero cuando la Iglesia Católica comenzó a permitir comer huevo durante estos días, surgieron muchas maneras de festejar el fin de la Cuaresma, como la creación de huevos dulces para regalar.
Existen registros de que los primeros huevos de chocolate para Pascua se comenzaron a elaborar en Francia y Alemania a inicios del siglo XIX, aunque es en el Reino Unido en donde hacen el primero con moldes para que quedaran huecos y poderlos rellenar.
Fue la familia chocolatera británica Fry, creadora de la primera barra de chocolate en el mundo, la autora del primer huevo de chocolate para Pascua como lo conocemos en la actualidad, que salió a la venta en 1873.
Dos años después, su primer competidor, la también chocolatera británica Cadbury, hace su primer huevo de chocolate para Pascua. Estos, que tenían una superficie lisa, estaban hechos con chocolate amargo y rellenos con grageas.
Desde ese entonces, por estas fechas, pastelerías comienzan a decorar sus escaparates con coloridos huevos de chocolate.
Una tradición que traspasó fronteras
Esta tradición de regalar huevos de chocolate en Pascua se extendió en todo el mundo a través del mercadeo y la inmigración.
En Venezuela, con la llegada de chocolateros inmigrantes durante el siglo XX, esta festividad comenzó a ser adoptada por muchos.
Casas chocolateras venezolanas se preparan para este día como un San Valentín o Día de la Madre, por ser una de las festividades en las que más se vende chocolate.
