Solo o incluido en preparaciones, el proceso de congelación no altera el sabor y textura de este ingrediente.
Si está bien protegido con el material adecuado, y en raciones con la cantidad que se estime utilizar en una ocasión, es una buena opción congelar el chocolate.
El libro Los secretos de la congelación de alimentos, de Freda Claudet de Verger, recomienda el plástico adherible y las bolsas plásticas de uso culinario para proteger este ingrediente en el congelador.
Asimismo, aconseja no congelar por más de 8 meses el chocolate para que no pierda su sabor, y que durante el proceso de congelado no le caiga ni una gota de agua.
En cuanto a su descongelación, esta debe ser lenta. Y la forma recomendada puede ser en baño de María suave.
